Decidirte a pedir ayuda ya es un paso importante. El siguiente es encontrar a la profesional adecuada, y esto puede generar dudas: ¿cualquier psicóloga sirve o hace falta buscar algo más específico? Aquí tienes las claves para elegir bien, con criterios prácticos y sin complicarte.

Busca formación específica en perinatal

El primer criterio, y el más importante, es la especialización. La psicología perinatal requiere formación específica sobre embarazo, parto, posparto, duelo gestacional y crianza temprana, más allá de la formación general en psicología. Pregunta abiertamente por su formación y experiencia en este ámbito: una buena profesional no tendrá problema en explicártelo.

Comprueba que trabaja con un enfoque basado en evidencia

Es importante que la psicóloga utilice enfoques y técnicas con respaldo científico, adaptados a las necesidades de la etapa perinatal. Puedes preguntar cómo trabaja, qué enfoque utiliza y qué puedes esperar del proceso: una explicación clara es buena señal.

Valora la conexión personal

Más allá de la formación, la relación terapéutica importa mucho. Sentirte escuchada sin juicio, cómoda para hablar de tus dudas y tus miedos, y respetada en tu proceso, es fundamental para que la terapia funcione. Muchas profesionales ofrecen una primera sesión de valoración: aprovéchala para notar cómo te sientes.

Ten en cuenta la logística

La disponibilidad de horarios (especialmente compatibles con la crianza), la modalidad (presencial u online) y la frecuencia de las sesiones también influyen en si vas a poder sostener el proceso en el tiempo. Un buen encaje terapéutico también depende de que el formato se ajuste a tu vida real.

Confía en las señales de alarma

Desconfía de quien minimiza lo que sientes, de quien no pregunta por tu historia clínica u obstétrica, o de quien no tiene en cuenta las particularidades del periodo perinatal en su forma de trabajar. Una profesional especializada entenderá matices que una consulta general puede pasar por alto.

No pasa nada si necesitas probar

A veces la primera profesional que consultas no es la persona adecuada para ti, y está bien. Encontrar el encaje correcto es parte del proceso, y buscarlo no es un fracaso: es cuidar de ti misma con la seriedad que mereces.

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Podemos hablar y ver si mi forma de trabajar encaja con lo que necesitas.

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